Red nomológica: El constructo detrás de un instrumento

Red nomológica: El constructo detrás de un instrumento

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Por: Luciana Salome Chumpitaz Polanco

En el ámbito de la psicología, suele trabajarse con fenómenos que no son directamente observables, pero que sí pueden estudiarse a través de sus diversas manifestaciones. Por ejemplo, aunque la autoestima no se puede observar de forma directa, es posible evidenciarlo en la manera en que un individuo reacciona ante los errores o asimila las críticas. Sin embargo, intentar medir estos constructos plantea una gran pregunta: ¿cómo sabemos que estamos midiendo realmente el constructo que hemos definido?

Con este fin, Cronbach y Meehl (1955) propusieron el concepto de red nomológica con el propósito de dar una base científica sólida a la medición de constructos teóricos. Estos autores describieron dicha red como un sistema de relaciones teóricas y empíricas que sustentan la validez de un constructo; es decir, explica cómo se vincula con otros conceptos y comportamientos medibles. Por ejemplo, el estrés académico se puede relacionar con factores como la ansiedad y el rendimiento escolar, así como con manifestaciones observables como la falta de concentración o la fatiga. De este modo, la red nomológica permite representar esas conexiones y comprobar si un instrumento realmente está evaluando ese tipo de estrés y no otro constructo diferente. Según con estos investigadores, la construcción de la red nomológica se basa en seis principios fundamentales, a saber:

  1. Claridad científica: este principio determina que “aclarar lo que algo es” significa establecer las leyes en las que ese algo ocurre (Cronbach y Meehl, 1955). Y ese conjunto de leyes forman lo que es la red nomológica.
  2. Relaciones dentro de la red: este principio establece que las variables pueden asociarse entre: a) propiedades observables b) entre un constructo teórico y uno observable o c) entre constructos teóricos. Por ello, la red nomológica es una estructura multidimensional que integra todos los niveles de una teoría, desde lo conceptual hasta lo empírico. Y esas relaciones pueden ser estadísticas (correlaciones) o deterministas (causalidad).
  3. Admisibilidad científica: para que un constructo posea validez científica, debe estar inscrito dentro de una red nomológica que cuente, al menos, con algunas conexiones con variables observables. Los conceptos que están sin relaciones son los que se deben rechazar. Es importante tener en cuenta que si un constructo está alejado de la variable observable no significa que está mal, puede ser aceptada siempre y cuando esas conexiones sean lógicas, y se puedan hacer predicciones de ello.
  4. Progreso de un constructo: este principio implica que profundizar en el conocimiento de un constructo conduce a la elaboración o ampliación de su red nomológica. Por lo tanto, se reconoce que el conocimiento científico es un proceso en constante construcción y que la comprensión de los fenómenos mejora a medida que las redes se vuelven más largas y coherentes. No obstante, si el constructo es nuevo, es válido que las relaciones sean limitadas.

5.    Justificación del cambio y la modificación de la red: este principio establece que la red puede ser modificada si las nuevas relaciones propuestas son leyes confirmadas por la observación, o bien si logran simplificar la teoría al reducir el número de leyes necesarias para explicar los mismos fenómenos. También, cuando las observaciones no se ajustan a la red planteada, el investigador tiene la libertad para decidir dónde introducir cambios, ya sea redefiniendo un concepto, ajustando una relación o incluso dividiendo el  constructo en varios subtemas.

  1. Superposición de operaciones: este principio determina que diferentes pruebas pueden considerarse equivalentes y se “superponen” si ocupan la misma posición dentro de la red nomológica y se relacionan con el mismo constructo teórico. Por ejemplo, la evaluación de la ansiedad puede llevarse a cabo mediante una entrevista clínica o el registro de la frecuencia cardiaca; ambos procedimientos se consideran equivalentes dado que ofrecen resultados convergentes y miden el mismo constructo. Este principio garantiza la coherencia conceptual y la consistencia teórica en la medición de los constructos.

Ejemplo de una red nomológica

Para una mejor comprensión de los principios mencionados, se presenta el estudio realizado por Leary et al. (2013) quienes construyeron la red nomológica de la Escala de Necesidad de Pertenencia (NTBS) con el propósito de comprobar su validez. Esta escala, compuesta de 10 ítems, mide el grado de preocupación de las personas por ser valoradas y aceptadas socialmente, así como sus reacciones ante el rechazo o la exclusión. Con el fin de contribuir a las evidencias de validez, los autores analizaron las relaciones de la escala con variables teóricamente similares, con el fin de confirmar su coherencia, y con variables no relacionadas, para confirmar que no mide constructos distintos.

La red nomológica se construyó a partir de nueve estudios realizados, donde se aplicaron correlaciones bivariadas y análisis multivariados entre la NTBS y medidas establecidas de rasgos de personalidad, motivación, afecto, valores y psicopatología, en múltiples muestras (Leary et al., 2013).

Figura 1. Red nomológica de la Escala de Necesidad de Pertenencia (NTBS). Los colores indican el tipo de relación: el morado representa las variables relacionadas con las evidencias de validez convergente, el amarillo las predictivas y el naranja las discriminantes. Elaboración propia a partir de Leary et al., 2013

Evidencias de Validez discriminante

Por un lado, se analizaron variables pertenecientes al ámbito social, pero que resultan ser conceptualmente diferentes a la necesidad de pertenencia. En el Estudio 1, se aplicaron medidas de extraversión, necesidad de afiliación y sociabilidad para diferenciar esta necesidad del deseo de contacto social. El Estudio 2 se realizó con indicadores de aceptación general percibida, soledad y apoyo social recibido para distinguir el deseo de pertenecer de la experiencia de una conexión social real. Por su parte, en el Estudio 5 se evaluaron variables de apego evitativo y aspectos de identidad personal, con el fin de separar la necesidad de pertenencia de otros estilos de apego y de formas de identidad que no están enfocadas en lo social.

Uno de los resultados más importantes fue que las correlaciones entre la NTBS y la extraversión, la sociabilidad y la motivación de afiliación fueron de bajas a moderadas (entre .16 y .48), lo cual sugiere que esta escala no mide los mismos constructos. Además, la NTBS no se relacionó significativamente con la soledad, el apoyo social recibido ni la aceptación percibida, lo que indica que esta escala se enfoca en medir el deseo de pertenecer y no si esa necesidad ya está satisfecha. Es decir, una persona puede no sentirse sola, pero aun así mantener una fuerte necesidad de ser parte de un grupo y ser aceptada.

Evidencias de Validez convergente

Para evaluar la validez convergente, se seleccionaron variables representativas de constructos teóricamente similares al deseo de aceptación y la preocupación por la evaluación social. El Estudio 1, analizó medidas relacionadas con la aceptación interpersonal, como el miedo a la crítica y al rechazo y el deseo de ser aceptado por personas específicas. En el Estudio 3 se midieron rasgos de personalidad como el neuroticismo y la amabilidad, dada su relación con la regulación emocional y la tendencia a complacer a otros. En el Estudio 4 se consideraron variables de emociones sociales, como la propensión a sentirse herido, la susceptibilidad a la vergüenza y la ansiedad social. Por último, el Estudio 5 se centró en el apego ansioso, mientras que los Estudios 6 y 7 incluyeron constructos de identidad y valores sociales.

La NTBS presentó una correlación alta con la propensión a sentirse herido (hurt feelings), lo que sugiere que las personas con mayor necesidad de pertenencia experimentan con mayor intensidad el malestar emocional que produce el rechazo o la exclusión. También se asoció positivamente con la susceptibilidad a la vergüenza, la ansiedad social y el neuroticismo, lo que indica que quienes desean ser aceptados suelen ser más sensibles a la opinión de los demás y a la posibilidad de no agradar.

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Evidencias de Validez predictiva

En relación con esta validez, el Estudio 8 investigó dónde se ubicaba la NTBS dentro de patrones vinculados a la psicopatología. Para ello, se aplicó la NTBS junto con el inventario de autoinforme Profile (Jones, 1988), que evalúa 11 dimensiones de trastornos de la personalidad, y se analizaron correlaciones bivariadas entre ambas medidas. Los resultados del estudio revelaron que las puntuaciones extremas en la NTBS se asociaban con tendencias hacia ciertos rasgos de personalidad: una baja necesidad se vinculó con rasgos del trastorno esquizoide, caracterizado por el desapego social, mientras que una alta necesidad se relacionó con personalidades histriónicas y evitativas, en las cuales predomina la preocupación por la aprobación y el miedo al rechazo.

Estos resultados de la construcción de la red nomológica para la Escala de Necesidad de Pertenencia ilustran los 6 principios fundamentales descritos. La claridad científica se evidencia en las relaciones establecidas en los estudios presentados, los cuales permiten estructurar la red nomológica. Esas relaciones son múltiples e involucran variables observables como lo menciona el segundo y el tercer principio. Los principios 4, 5 y 6 se evidencian porque la NTBS se relacionó con variables teóricamente asociadas, estas relaciones fueron confirmadas empíricamente y los resultados mostraron consistencia al usar distintos instrumentos de medición psicológica. De este modo, cada estudio aportó información complementaria que hizo del constructo un concepto más comprensible y preciso.

 Importancia de la red nomológica

La red nomológica es importante en la psicología debido a que otorga un significado teórico a los constructos, ayuda a comprenderlos a partir de sus relaciones con otros conceptos y con variables observables (Cronbach y Meehl, 1955). Además, establece el marco conceptual indispensable para recopilar evidencias que respalden la validez de las mediciones. Por lo tanto, una prueba no tiene valor por sí sola, sino por la interpretación que se hace de los resultados dentro de una red de conceptos y evidencias.

También, esta herramienta cumple un papel importante para la evaluación científica y el desarrollo de instrumentos de medición, ya que permite a los investigadores comprender qué están midiendo, cómo se relaciona el constructo de interés con otros constructos y cuáles son sus límites conceptuales. Lo que finalmente contribuye al diseño de pruebas psicológicas más precisas y con mayor evidencias de validez (Clark y Watson, 2019; Haig, 2023).

Del mismo modo, la red nomológica favorece el desarrollo teórico de la  psicología al permitir comprobar si las relaciones entre distintos constructos ocurren tal como la teoría predice. Cuando los resultados coinciden con esas expectativas, la teoría se fortalece, y cuando no, los investigadores pueden identificar aspectos que necesitan revisarse o demandan una mejor explicación (Conway, 2017). Sin embargo, es clave tener en cuenta que las redes deben usarse críticamente, sin confundirlas con simples mapas semánticos ni considerarlas suficientes por sí solas para garantizar validez o ausencia de sesgos. (Haig, 2023)

La red nomológica puede emplearse para evaluar tanto instrumentos como marcos teóricos en diversas áreas de la psicología. Por ejemplo, en la psicología organizacional, se aplica para validar instrumentos que buscan predecir el desempeño laboral, el liderazgo, la satisfacción con el trabajo o la ciudadanía organizacional. En el estudio de la personalidad, se usa para evaluar cómo se relaciona un rasgo con otros constructos y comportamientos, lo cual permite fortalecer la comprensión de estos rasgos y comprobar la validez de las escalas que lo evalúan (Conway, 2017; Clark y Watson, 2019).

En definitiva, la red nomológica es una guía que orienta la práctica y la investigación en la psicología, la cual, ha permitido que las se fundamentan en bases conceptuales claras, para poder comprender y explicar con mayor profundidad los fenómenos psicológicos.

Referencias

Clark, L. A. y Watson, D. (2019) Constructing validity: New developments in creating objective measuring instruments. Psychological Assessment, 31(12), 1412-1427. https://doi.org/10.1037/pas0000626

Conway, J. M. (2017). Nomological networks. En The SAGE encyclopedia of industrial and organizational psychology (2nd ed., Vol. 4, pp. 1019). SAGE Publications. https://doi.org/10.4135/9781483386874.n352⁠

Cronbach, L. J. y Meehl, P. E. (1955). Construct validity in psychological tests. Psychological Bulletin, 52(4), 281-302. https://doi.org/10.1037/h0040957

Haig, B. D. (2023). Repositioning construct validity theory: From nomological networks to pragmatic theories and their evaluation by explanatory means. Perspectives on Psychological Science, 20(2), 340-356. https://doi.org/10.1177/17456916231195852

Jones, W. H. (1988). Preliminary manual for Profile. Unpublished manuscript, University of Tennessee, Knoxville, TN.

Leary, M. R., Kelly, K. M., Cottrell, C. A., y Schreindorfer, L. S. (2013). Construct Validity of the Need to Belong Scale: Mapping the Nomological Network. Journal of Personality Assessment, 95(6), 610–624. https://doi.org/10.1080/00223891.2013.819511

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