<strong>El planteamiento del problema en investigación cualitativa</strong>

El planteamiento del problema en investigación cualitativa

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Por: Ana María Angarita Hurtado

Muchas veces cuando queremos incursionar en la investigación cualitativa, no sabemos cómo encontrar un tema apto para ser investigado, o podemos tener grandes ideas con potencial para ser investigadas por la ruta cualitativa pero no tenemos claro cómo estructurarlas y convertirlas en un planteamiento posible de trabajar. Esta fase de delimitación del problema de investigación supone un gran reto y requiere tomar en cuenta varias consideraciones.

La ruta de investigación cualitativa inicia hallando una idea o cuestionamiento que despierte interés en el investigador, para ello hay diversas fuentes, iniciando por la propia experiencia personal y profesional, que a partir de sucesos de la vida, o de áreas deficientes en la disciplina puede estructurar un problema de investigación. A su vez, la literatura provee una fuente rica de ideas, puede despertar curiosidad hacia ciertos temas, permite identificar contradicciones, temas por explorar o profundizar, discordancias entre la teoría existente y sus experiencias personales, etcétera (Strauss y Corbin, 2016).

Asimismo, los profesionales en el área pueden ayudar al investigador novato a descubrir temas investigables, o también, el problema de investigación puede plantearse ya habiendo realizado la inmersión en el campo, ya que a través de observaciones y entrevistas se podrán identificar problemáticas en las comunidades. Cabe señalar que en muchas ocasiones la elección del problema se verá restringida por factores académicos o de financiación (Strauss y Corbin, 2016).

La investigación cualitativa es sumamente flexible, de modo que el problema planteado está sujeto a frecuentes revisiones, precisiones y modificaciones durante la inmersión en el contexto, la recolección y el análisis de los primeros datos. Por lo tanto, el planteamiento del problema es apenas un plan emergente, abierto, no direccionado, que permite la exploración profunda del fenómeno. Es común que la idea inicial sea demasiado vaga y deba precisarse para convertirla en un fenómeno de estudio manejable; para esto es útil revisar las limitaciones del contexto investigativo, así como lo fundamentado en la literatura. Igualmente, el problema de investigación suele ser amplio, con lo cual este se va delimitando conforme avanza la investigación (Sampieri y Mendoza, 2018).

Precisamente, la revisión de la literatura es fundamental para que el investigador se contextualice sobre el fenómeno que estudiará, logrando así identificar conceptos clave y definir su base teórica; además de permitirle conocer lo necesario sobre metodología y tener una fuente de comparación de sus resultados. No obstante, se debe buscar un punto de equilibrio entre revisar suficientemente la literatura y a su vez, no enfocarse demasiado en lo que ya se ha estudiado; pues esto puede afectar la creatividad, originalidad y el necesario énfasis en los problemas actuales (Deslauriers, 2004).

Después de revisar la literatura, estructurar mejor la idea inicial y definir un fenómeno de estudio lo suficientemente delimitado y a su vez flexible, es momento de formular el problema de investigación. Para ello, Sampieri y Mendoza (2018) sugieren primero, elegir un verbo que exprese la intención fundamental del investigador y especificar el tema de estudio, después determinar los participantes, y finalmente definir el ambiente potencial. Siguiendo estos pasos, un ejemplo de problema de investigación bien estructurado podría ser: Interpretar (intención fundamental) la posición frente a la educación inclusiva (temática) que tienen los profesores de secundaria (casos) de un colegio público en Medellín (ambiente).

Para profundizar, siguiendo a Sampieri y Mendoza (2018) a la hora de escribir el planteamiento cualitativo, se deben incluir los siguientes componentes:

  • La pregunta de investigación, que según Strauss y Corbin (2016) “es una declaración que identifica los fenómenos que se van a estudiar y les dice a los lectores qué quiere saber específicamente el investigador sobre su tema” (p. 46). Con la investigación se pretende dar respuesta a esta pregunta, la cual es congruente con el objetivo. 
  • El objetivo de la investigación, en el cual se recomienda utilizar verbos activos como “describir”, “entender”, “examinar”, “analizar”, “interpretar”, etc. También se sugiere incluir una descripción general del fenómeno de estudio y mencionar el diseño básico de investigación (fenomenológico, narrativo, etc.), el tipo de datos que se van a recolectar inicialmente, y los casos de estudio planteados tentativamente (por ejemplo, residentes de una localidad).
  • La justificación, en la cual se exponen los motivos para realizar la investigación incluyendo algunos de los siguientes cinco criterios: conveniencia (su utilidad), relevancia social (su proyección social), implicaciones prácticas (su potencial para resolver problemas prácticos), valor teórico (la posibilidad de que ayude a llenar vacíos de conocimiento, a explorar un fenómeno o a desarrollar o probar una teoría) y utilidad metodológica (su contribución para crear nuevos métodos y técnicas).
  • La viabilidad, donde se cuestiona si es realmente posible realizar la investigación teniendo en cuenta los factores de tiempo, recursos humanos y físicos.
  • La exploración de deficiencias en el conocimiento del problema, a partir de la revisión documental.
  • El contexto inicial donde se llevará a cabo la investigación.

Como se puede observar, el planteamiento del problema toma la forma de un enunciado que delimita la investigación en cuanto a su intención, el fenómeno de estudio, los casos y el ambiente; además de que requiere una amplia reflexión sobre su objetivo, justificación y viabilidad. A pesar de que corresponde a una fase inicial, es importante tener en cuenta que la investigación cualitativa es flexible e iterativa, por lo cual su planteamiento, al igual que las demás etapas de investigación, está sujeto a una constante evaluación y posible transformación a lo largo del proceso, en donde se da una retroalimentación cíclica que responde a nuevos descubrimientos en el camino y a los alcances de la investigación con base en los compromisos epistemológicos del investigador.

Referencias

Deslauriers, J. P. (2004). La pregunta de investigación (p. 23-32). En Investigación Cualitativa Guía Práctica. Editorial Papiro-José Augusto Aguirre Flórez.

Hernández-Sampieri, R. y Mendoza, T. C. P. (2018). Metodología de la investigación: las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw Hill.Strauss, A. y Corbin, J. (2016). Bases de la investigación cualitativa: técnicas y procedimientos para desarrollar la teoría fundamentada. Universidad de Antioquia.

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